En el texto Pedagogía de la tierra y cultura de la sustentabilidad de Moacir Gadotti se pretende concientizar a la sociedad acerca de los problemas tanto ambientales como sociales mediante una educación asociada a la planetariedad.

Ecopedagogía

Por Minerva García

En el texto Pedagogía de la tierra y cultura de la sustentabilidad de Moacir Gadotti (Santiago, Chileciudad: Paulo Freire. Revista de Pedagogía Crítica editorial, diciembre 2003) se pretende concientizar a la sociedad acerca de los problemas tanto ambientales como sociales mediante una educación asociada a la planetariedad. Se trata de que el ser humano deje de considerar a la Tierra sólo como un “espacio de sustento y dominio técnico-tecnológico”. Una cultura de la sustentabilidad supone formar una ciudadanía planetaria, basada en una nueva economía de mercado donde predomine la colaboración y la solidaridad. El autor propone un nuevo paradigma que vea la Tierra como “una única comunidad de seres humanos, los terráqueos, ciudadanos de una única nación.” 

En un mundo dividido entre “globalizadores y globalizados, centro y periferia, los que mueren de hambre y los que mueren por el excesivo consumo de alimentos”, se debe iniciar por redefinir el término sustentable. Para Gadotti, el término va más allá de la preservación de los recursos naturales y de la viabilidad de un desarrollo sin agresión al medio ambiente. Implica un equilibrio del ser humano con él mismo, con el planeta y con el universo. La sustentabilidad que el autor defiende se refiere al “propio sentido de lo que somos, de dónde venimos y para dónde vamos, como seres del sentido y donantes de sentido de todo lo que nos rodea.”  Esta idea general se explica en cuatro secciones que a continuación se resumen.

1. La sociedad sustentable

Godetti se cuestiona: “¿Cómo puede existir un crecimiento con equidad, un crecimiento sustentable, en una economía volcada hacia la ganancia,laganancia, la acumulación ilimitada, por la explotación del trabajo y no por las necesidades de las personas?” Para el autor, es preponderante trabajar sobre una Pedagogía de la Tierra, la cual suponga una sociedad “capaz de satisfacer las necesidades de las generaciones de hoy sin comprometer la capacidad ni las oportunidades de las generaciones futuras.” Las críticas al concepto de desarrollo sustentable y sustentabilidad se deben en gran parte al movimiento conservacionista que apareció como una tentativa elitista de los países ricos de reservar grandes áreas naturales preservadas para su entretenimiento y contemplación. No había una preocupación real por la sustentabilidad del planeta, sino por la continuidad de sus privilegios. En respuesta a esas críticas, la lucha ecológica implica solucionar los problemas ambientales y sociales simultáneamente ya que los problemas que trata la ecología afectan no sólo al medio ambiente, sino al ser humano. El concepto de “desarrollo” fue utilizado con una visión colonizadora, la cual dividió a los países del globo en “desarrollados”, “en desarrollo” y “subdesarrollados”, respondiendo siempre a un patrón de industrialización y de consumo, lo cual; esto llevó al planeta a la “agonía”. Tener conciencia de la inminente catástrofe que se avecina si no se actúa para retirar del desarrollo esa visión predatoria, concebir el desarrollo de una forma más antropológica y menos economicista para salvar la Tierra, es un acto apremiante.

2. Educación sustentable

El autor afirma que el sentido de nuestras vidas no está separado del sentido del propio planeta. Asegura que nos encontramos en una encrucijada entre un camino “Tecnozoico, que pone toda la fe en la capacidad de la tecnología de sacarnos de la crisis sin cambiar nuestro estilo contaminador y consumista de vida, y un camino Ecozoico, basado en una nueva relación saludable con el planeta, reconociendo que somos parte de un mundo natural, viviendo en armonía con el universo, caracterizado por las actuales preocupaciones ecológicas”. Lo que se escoja ahora definirá nuestro futuro. La tecnología y el humanismo no se contraponen. Hubo excesos en nuestro estilo contaminador y consumista de vida, producto del modelo económico imperante y no de tecnología en sí misma. La preservación del medio ambiente depende de una conciencia ecológica y la formación de una conciencia depende de la educación. Aquí entra en escena la Pedagogía de la Tierra, la Ecopedagogía. Sin una educación sustentable, la Tierra continuará siendo el espacio de nuestro sustento y del dominio técnico-tecnológico. 

La Ecopedagogía o Pedagogía de la Tierra puede ser entendida como un movimiento social y político. Es también un proyecto alternativo global donde la preocupación no sólo está en “la preservación de la naturaleza (ecología Natural) o en el impacto de las sociedades humanas sobre los ambientes naturales (Ecología Social), sino en un nuevo modelo de civilización sustentable desde el punto de vista ecológico (Ecología Integral), que implica un cambio en las estructuras económicas, sociales y culturales.” Ella está unida, por lo tanto, a un proyecto utópico: cambiar las relaciones humanas, sociales y ambientales actuales. 

3. Conciencia planetaria, ciudadanía planetaria, civilización planetaria

Para el autor, la noción de ciudadanía planetaria (mundial) se sustenta en la visión unificadora del planeta y de una sociedad mundial. Se utiliza para expresar un conjunto de principios, valores, actitudes y comportamientos que muestra una nueva percepción de la Tierra como una única comunidad, con frecuencia asociada al “desarrollo sustentable”, mucho más amplia de lo que es la relación con la economía. Es el punto de encuentro y equilibrio entre la civilización planetaria y de la ecología. “La Tierra es “Gaia”, un súper organismo vivo y en evolución, todo lo que sea hecho en ella se verá reflejado en todos sus hijos.” Es imperante el traslado de una globalización competitiva, a otra más cooperativa y solidaria, que Godetti identifica como proceso de “planetarización”. “La ciudadanía planetaria deberá tener como objetivo la superación de la desigualdad, la eliminación de las sangrientas diferencias económicas y la integración de la diversidad cultural de la humanidad.”

4. Movimiento por la ecopedagogía

Según el autor, existe una incipiente comunidad sustentable que vive en armonía con su medio ambiente, no provocando daños a otras comunidades, ni de hoy, ni de mañana. Para que dicha comunidad pueda expandirse es fundamental la inserción de ese movimiento sociohistórico denominado ecopedagogía, formando ciudadanos capaces de escoger los indicadores de calidad de su futuro. Dicho movimiento ganó impulso a partir del Primer Encuentro Internacional de la Carta de la Tierra en la Perspectiva de la Educación. Ahí nacen los principios orientadores contenidos en una “Carta de la Ecopedagogía”, entre los cuales están los siguientes: a) el planeta como única comunidad, b) la Tierra como madre, organismo vivo y en evolución, c) la ternura para con esa casa; nuestro domicilio es la Tierra, d) una pedagogía biófila (que promueve la vida, e) una concepción del conocimiento que admite que sólo es integral cuando es compartido, f) nuevas actitudes: reeducar la mirada, el corazón.

Así pues, Godetti finaliza aseverando que la lógica racionalista nos ha llevado a saquear la naturaleza de manera indiscriminada; a la muerte en nombre del progreso. Nos hemos consideramos superiores y hemos explorado la naturaleza sin cuidado, sin respeto por ella. Es momento de comenzar a relacionamos con la Tierra con afecto y sensibilidad. El autor cree que estamos presenciando el nacimiento del ciudadano planetario, el cual comienza a ver la Tierra como una única comunidad. Es menester, pues, “caminar juntos para llegar “allá”. Hay aún tiempo.”